Me cuesta poner en palabras como estoy. Estoy asqueada con mi papá. Dijo hoy que seguía bajando de peso, y yo pienso que mi primera dieta lo tuvo a el como referente. La empleada de mi casa también parece interesada en el tema. No se trata de la competencia por quién baja más, sino de yo tengo algún conficto con el peso pero soy tan cobarde que lo pongo en tí. Y yo pienso que creí sus comentarios sagradamente como para un día hartarme e irme de casa.
Ellos fueron suficiente razón.
Feos y deformes.
Chatboard (0)